En la actualidad vivimos épocas de mucho estrés personal y/o social que puede afectarnos de diferentes formas. Una de las afectaciones observables que se está presentando cada vez con más frecuencia es la disfonía.

Normalmente, por su uso generalizado solemos confundir los términos de disfonía y afonía, cuando una afonía es una pérdida total de la voz.

A continuación pasamos a describir qué son las disfonías, centrándonos en las que son de origen funcional.

¿Qué son las disfonías?

Las disfonías son alteraciones de las cualidades acústicas de la voz, es decir, de la intensidad, el tono o el timbre. Estas alteraciones pueden ser de origen orgánico o de origen funcional (uso inadecuado de la voz), y pueden ser permanentes o transitorias.

Hay una serie de trastornos en los que la disfonía es frecuente:

  • Trastornos neurológicos de la voz.
  • Disfonía de tensión muscular.
  • Pólipos, nódulos o quistes en las cuerdas vocales.
  • Lesiones precancerosas o cancerosas
  • Parálisis o debilidad en una o ambas cuerdas vocales
  • Laringitis.
  • Leucoplasia.

La disfonía de origen funcional

La disfonía funcional  se caracteriza principalmente por una utilización incorrecta del órgano vocal provocada por un sobreesfuerzo vocal. La causa de este sobreesfuerzo vocal puede ser provocada por factores psicológicos, sociológicos y también orgánicos. Este uso inadecuado de nuestro órgano vocal, puede llegar a provocar incluso lesiones laríngeas (laringopatías de origen funcional).

De forma no intencionada, podemos provocar esta tensión vocal y sobresfuerzo vocálico, derivando en una disfonía con consecuencias variables. Estas se producen porque de forma involuntaria estamos teniendo una tensión vocal, esto puede venir determinado por diferentes trastornos o por tensión muscular.

La ansiedad y el estrés, pueden provocar que los músculos del cuello que controlan la laringe se tensen. Esta tensión muscular prolongada en el tiempo en la zona del cuello puede ocasionar una voz tensa y forzada. No obstante, en ciertas ocasiones los diagnósticos de de ansiedad y estrés se puede diagnosticar erróneamente como disfonía psicógena. En la disfonía psicógena, a persona afectada no sufre ninguna alteración orgánica o funcional que origine los síntomas.

Sectores profesionales más afectados

Todos utilizamos la voz a diario, pero hay sectores profesionales que la utilizan como medio, siendo más propensos a que se produzca una disfonía. Estos colectivos son tres:

  • Personal docente: por su uso intensivo de la voz.
  • Teleoperadores: por el alto requerimiento vocal con respecto al desarrollo profesional.
  • Cantantes y actores: requieren de una técnica y de unos procedimientos de uso vocal planificados y ejecutados de forma cuidada y metódica.

¿Cómo se puede prevenir la disfonía?

En ciertas ocasiones, no podemos evitar que se produzca una disfonía, pero si podemos seguir unas pautas de higiene vocal, como por ejemplo:

  • No carraspear.
  • Hidratarse correctamente (bebiendo agua de forma periódica).
  • Evitar los ambientes secos y cambios bruscos de temperatura.
  • Evitar hablar en ambientes muy ruidosos.
  • Reducir el consumo de cafeína, el tabaco y las bebidas alcohólicas.

Tratamiento de la disfonía

En todas las disfonías, es preferible tener unas pautas de higiene vocal adecuadas, las cuales evitarán su empeoramiento y propiciarán su mejora. Estas se verán reforzadas por una reeducación vocal a mano de profesionales de la logopedia.

No obstante, en el caso de las disfonías causadas por tensión muscular del cuello, también será necesaria una manipulación de las estructuras. Un logopeda con conocimiento de Terapia Miofuncional, estará capacitado para trabajar de forma manipulativa estructuras implicadas en la producción del lenguaje oral. Procederá a restablecer el equilibrio de las estructuras implicadas en la fonación en este caso, reduciendo así la tensión vocal y también la tensión muscular.

El tratamiento de las disfonías debe ser tratado por personal logopédico, al cual remitirá el Otorrinolaringólogo.

 

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Escrito por:

 

 

 

 

Loreto Álvarez Suárez

Logopeda Colegiada Nº 29/2309