El fonema /R/ en adultos

 

La dificultad para articular el fonema rótico vibrante es bastante común entre los niños, e incluso en los adultos.

Lo frecuente es que la persona con este problema sustituya el fonema /r/ por los siguientes: /l/, /b/, /d/, /t/, /g/, /dr/. Sin embargo, también los puede distorsionar e incluso omitir.

Las causas de esta alteración en el habla pueden tener un origen orgánico (alteraciones a nivel del frenillo sublingual y alteraciones a nivel de paladar) o un origen funcional (el problema no se debe a la causa anteriormente mencionada ni a un déficit auditivo, si no a una mala colocación de la lengua y coordinación de los órganos fonoarticulatorios).

En este artículo nos centraremos en la dificultad para pronunciar este fonema en los adultos debido a una causa funcional.

¿Rotacismo o lambdacismo?

Franklin Susanibar y Juan Carlos Tordera definen el rotacismo como la sustitución de un fonema (generalmente el fonema lateral /l/) por el fonema rótico /r/ o /ɾ/. Por otro lado, denominan lambdacismo a la sustitución de un fonema (normalmente los fonemas róticos) por el fonema lateral /l/. Es decir, estos dos autores enfocan la atención al resultado fonológico y no al fonema que debe estar presente como se ha venido defendiendo de forma tradicional en el campo de la logopedia.

Edad de adquisición del fonema rótico

No hay consenso entre los autores sobre a qué edad concreta se adquiere dicho fonema. No obstante, las edades oscilan entre los 5 a los 7 años.

¿Cómo se realiza la intervención logopédica en adultos?

La metodología a seguir es la misma que en un niño, excepto que el material usado se adapta y ajusta a la edad del sujeto eliminando el componente infantil de los instrumentos empleados.

Enseñanza de los rasgos perceptivos del fonema /r/:

  • Táctiles: colocar la mano delante de la cavidad oral para comprobar la salida del aire en forma de pequeña explosión.
  • Propioceptivos: percibir la boca entreabierta, el ápice lingual en los alveolos superiores y la lengua ancha tocando los molares.
  • Visuales.
  • Mandíbulas
  • Labios relajados y entreabiertos, dejando ver los incisivos superiores e inferiores y la parte inferior de la lengua.
  • Dientes entreabiertos, con los incisivos inferiores ligeramente por detrás de los superiores, dejando ver la cara inferior de la lengua levantada hacia el paladar.
  • Lengua, la punta se apoya con cierta fuerza en la protuberancia alveolar (detrás los incisivos superiores). Sus bordes tocan la cara interna de los molares, la encía y parte del paladar, impidiendo de esa forma la salida lateral del aire.

Material Complementario

Como material complementario se usan los siguientes:

  • Z-Vibe para simular la vibración lingual que se consigue cuando pronunciamos el fonema /r/.
  • Elevador lingual para posicionar la lengua en el punto de articulación
  • Depresor como herramienta alternativa a las anteriores.

Ejercicios

Algunos ejercicios que se realizan durante la intervención:

  1. Pegar la superficie de la lengua en el paladar (simulando realizar un chasquido). Posteriormente, echar todo el aire por la boca sin despegar la lengua.
  2. Partir del fonema /ɾ/ (la r suave) e imprimir progresivamente más fuerza a la emisión del fonema.

Referencias

Susanibar, F. & Tordera, JC. Rotacismo y lambdacismo. En: franklinsusanibar.com. Disponible en: https://franklinsusanibar.comm/rotacismo-y-lambdacismo/ Consultado: 9, noviembre, 2021, 15:56.

Susanibar F, Dioses A, Marchesan I, Guzmán M, Leal G, Guitar B, Junqueira Bohnen A. Trastornos de los Sonidos del Habla de los fundamentos a la evaluación. Madrid: EOS; 2016.

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Escrito por:

 

 

 

Sara Fernández Costa

Logopeda col. nº 09/643