Qué es

El Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa, producida por la muerte de las neuronas de la sustancia negra, situada en la parte media del cerebro.

Esta pérdida provoca un déficit en la producción de dopamina a nivel cerebral, sustancia necesaria para realizar los movimientos corporales de una manera armónica y funcional.

https://www.esparkinson.es/

 

Es una patología crónica y de carácter progresivo. Su inicio es insidioso, y conforme la enfermedad progresa, va suponiendo un fuerte impacto para la vida del individuo y la de su entorno.

Esta enfermedad afecta del 1 al 5% de la población. Comúnmente, la edad de aparición se sitúa entre los 40 y los 80 años, alcanzando su máxima incidencia a los 55 años.

Actualmente en España existen 160.000 afectados por esta enfermedad. Afecta por igual a mujeres y hombres, así como a todas las etnias y clases sociales.

Causas

Las causas del Parkinson se desconocen. Sin embargo, puede haber factores predisponentes a la enfermedad, como son:

  • La edad, como hemos mencionado.
  • Factores genéticos. Aunque en la mayoría de casos no se asocia esta patología con una alteración genética, existe un pequeño porcentaje de personas con antecedentes familiares de Parkinson.
  • Factores ambientales. Algunos estudios destacan una exposición prolongada a determinados pesticidas.

Síntomas

Suele haber incapacidad en distintas áreas, como la física, psicológica, logopédica, funcional, social, etc.

Los síntomas físicos más comunes son los siguientes:

  • Temblor. Este sucede en reposo y cesa cuando el sujeto realiza algún movimiento activo. Suele iniciarse en las manos. Aumenta ante situaciones de estrés o ansiedad.
  • Rigidez. Aumenta con el movimiento. Es muy frecuente en el cuello. Provoca dolor y dificultad en los movimientos.
  • Bradicinesia. Es la reducción o enlentecimiento de los movimientos voluntarios. Es el síntoma que provoca más incapacidad.
  • Alteración de la marcha (marcha congelada). Recibe este nombre porque el sujeto quiere iniciar la marcha pero no avanza. Cuando lo consigue, los pasos son muy cortos y con arrastre de los pies. La postura al andar es con flexión del tronco hacia delante y mirando hacia el suelo. Además, hay ausencia del balanceo típico de los brazos al caminar.

Además de los aspectos motores, existen síntomas en otras áreas:

  • Alteración del equilibrio.
  • Trastornos del lenguaje o el habla.
  • Trastornos de la deglución.
  • Facies inexpresiva.
  • Alteraciones emocionales, como la depresión.
  • Alteración en el control de esfínteres.
  • Trastornos del sueño.
  • Alteración cognitiva.

Todo ello provoca en muchas ocasiones una dependencia del individuo. Y, por tanto, una reducción en su calidad de vida.

Tratamiento de Fisioterapia

A nivel farmacológico, el medicamento más utilizado para tratar la falta de producción de dopamina a nivel cerebral es la Levodopa. Sin embargo, este fármaco no llega a evitar las alteraciones del movimiento mencionadas anteriormente.

Por ello, es importante realizar un tratamiento fisioterapéutico coadyuvante. Los objetivos de la fisioterapia en estos pacientes son:

  • Mejorar la calidad de los movimientos, el control postural, la marcha y la estabilidad. Reduciendo así el riesgo de caídas.
  • Reducir los temblores y la fatiga.
  • Maximizar la capacidad funcional, la seguridad del individuo y el bienestar.
  • Aumentar todo lo posible la autonomía y la independencia, y por tanto, la calidad de vida de la persona.
  • Proporcionar estrategias de autocuidado, tanto a corto como a largo plazo.

La fisioterapia en el Parkinson se centra en trabajar las transferencias posturales, la función de las extremidades superiores, el equilibrio (y las caídas), la marcha y la capacidad física.

Se recomienda que el paciente comience a realizar un programa de ejercicio terapéutico, acompañado y supervisado por un fisioterapeuta, desde el momento en que es diagnosticado. Y que lo continúe durante todo el recorrido de la enfermedad.

Para lograr un hábito regular de ejercicio, es importante que paciente y fisioterapeuta acuerden en conjunto cómo realizarlo (individual o en grupos) y qué tipo de ejercicio prefieren realizar.

En las primeras etapas de la enfermedad, cualquier tipo de ejercicio ha resultado ser efectivo. Hay artículos que resaltan el baile como actividad beneficiosa. También otras como caminar a paso ligero o montar en bicicleta.

http://parkinsonsevilla.org/

Aquí os dejamos el enlace de la “Fundación de Parkinson” donde se aconsejan una serie de ejercicios que pueden ser beneficios.

Aun así, es importante tener en cuenta que el ejercicio debe ser siempre individualizado, según las características y necesidades de cada persona en cada etapa de la patología.

 

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Escrito por:

Raquel Cruz Sánchez

Fisioterapeuta Colegiada Nº 9204