Qué es

La epilepsia es un trastorno neurológico provocado por el aumento de la actividad neuronal. Los síntomas principales son convulsiones o movimientos corporales incontrolables. En España, cada año hay entre 12.400 y 22.000 nuevos casos diagnosticados.

Causas

Los primeros episodios suelen ocurrir entre los 2 y los 14 años de edad. La causa de su aparición puede ser cualquier cosa que altere el patrón de actividad cerebral normal. Pudiendo existir un aumento de los neurotransmisores o una baja cantidad de inhibidores de los mismos. En la mitad de los casos de epilepsia, la causa no es concluyente o se desconoce. Influyendo en la misma un gran abanico de factores (influencia genética, traumatismo craneal, enfermedades cerebrales, enfermedades infecciosas, lesiones prenatales, trastornos del desarrollo…)

Las convulsiones epilépticas frecuentemente son clasificadas de acuerdo a sus características, en dos grupos. Convulsiones focales con o sin pérdida de la conciencia y convulsiones generalizadas.

Las convulsiones focales se inician en una zona concreta del cerebro. Las convulsiones generalizadas afectan a toda la corteza cerebral.

Un tipo de crisis epiléptica son las crisis de ausencia que consisten en periodos de conocimientos breves y repentinos. Son más frecuentes en niños que en adultos.

Una persona que tiene crisis de ausencia luce como si estuviera mirando fijo a la nada durante unos segundos. Es una mirada vacía que dura aproximadamente 10 segundos, aunque puede llegar a durar 20 segundos. Sin ninguna desorientación, dolor de cabeza o somnolencia posterior. Luego regresa rápidamente a un nivel de alerta normal.

Los signos y síntomas son:

  • Interrupción repentina de un movimiento sin caerse.
  • Chasquido de labios.
  • Aleteo de los párpados.
  • Movimientos de masticación.
  • Fricción de los dedos.
  • Pequeños movimientos con ambas manos.

Las crisis de ausencia, por lo general, se pueden controlar con medicamentos anticonvulsivos. Muchos niños superan las crisis de ausencia en su adolescencia.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico se basa en la revisión de la historia clínica del paciente, así como una evaluación exhaustiva a través de pruebas complementarias. El diagnóstico de epilepsia requiere que se hayan sufrido al menos dos crisis. Tras la confirmación de la patología es recomendable comenzar con el tratamiento.

El tratamiento principal en la mayoría de los casos es farmacológico. Además, la Fisioterapia, deberá ser parte del tratamiento. Diferentes estudios demuestran que el ejercicio terapéutico, pautado por un especialista, mejora la calidad de vida de los pacientes.

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La actividad física terapéutica es beneficiosa en pacientes epilépticos, ayudando a mejorar su condición física, su autoestima y confianza. De forma general, se piensa que estas personas no deben realizar ningún deporte, pero con las precauciones adecuadas esto no tiene que ser así.

Se pueden considerar como deportes más recomendables aquellos que trabajen la resistencia aeróbica, la flexibilidad y la fuerza-resistencia. El Yoga terapéutico, ha ganado multitud de adeptos en los últimos años entre los pacientes que padecen epilepsia. Ayuda al control de la respiración, evitando altos niveles de ansiedad y de tensión en el día a día, y mejoran la coordinación.

Para más información os dejamos aquí el enlace de la Federación Española de Epilepsia, así como el enlace a un artículo sobre el Yoga en la epilepsia.

 

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Alba Mª Jiménez Zumaquero

Logopeda Colegiada Nº 29/1773